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UNNA, EL EMPRENDIMIENTO QUE TIENE COMO PROPÓSITO DISMINUIR EL COSTO ECONÓMICO Y AMBIENTAL DE MENSTRUAR

La idea se gestó hace 5 años, pero se hizo realidad a fines de 2021, cuando Carmen Nalda, su fundadora, lanzó al mercado nacional unos innovadores calzones menstruales con el propósito de brindar a la mujeres una solución funcional, saludable, cómoda, eco-amigable y sexy para el cuidado menstrual; uniéndose a la tendencia de reconversión de una industria que puede costar más de $190.000 anuales por persona y 88 kilos de desecho en un período de 40 años.

A 12 meses de su estreno, ha vendido más de 4500 calzones y cambiado las reglas a 1700 mujeres. Para este 2023 su foco es que UNNA sea más inclusiva y transversal – con precios incluso un 50% menores a los que tenía en sus inicios-  y la meta de que  3 mil mujeres más se atrevan a este cambio.


Según el estudio “Gestión Menstrual” realizado por el Sernac a mediados de 2022, una persona puede gastar en promedio  entre $6.707 y $28.631 pesos chilenos mensualmente con un período de 7 días, pero si además opta por tampones y antiinflamatorios, este valor puede subir a casi $193 mil anual.

A esto se suma los efectos medioambientales de la menstruación con los productos tradicionales. Se estima que en un promedio de 40 años, una mujer utiliza 12 mil toallitas o tampones, lo que equivale a 88 kilos de desecho. El problema se acentúa si se toma en cuenta que las toallas higiénicas  tardan entre 500 y 800 años en degradarse y que, una vez que han cumplido su labor, terminan en vertederos, cursos de agua o sencillamente en  los océanos. En el caso de los tampones, éstos demoran cerca de 6 meses en degradarse, sin contar su envoltorio.  Además, tanto las toallitas como los tampones para muchas resultan muy incómodos, generan alergias y otras molestias.

Creativa, rebelde, entusiasta y con el convencimiento de que “esos días” pueden dejar de ser un lamento para la billetera, el medio ambiente y la autoestima, Carmen Nalda trabajó 5 años en prototipos de calzones menstruales que realmente fueran seguros, cómodos, inoloros y además lindos y coquetos. Fue así como nació UNNA, que al año de su lanzamiento, llevan 4500 calzones vendidos y 1700 clientas que se atrevieron a cambiar las reglas, de Arica a Punta Arenas; con  un crecimiento positivamente inesperado, ya que triplicaron mensualmente la cantidad de pedidos que tenían a inicios de 2022. Para el 2023 su meta es vender 10.000 calzones y  lograr que al menos 3 mil mujeres más quieran cambiar las reglas, generando un real impacto en el bolsillo y en el medio ambiente.

“Los productos tradicionales nacieron en la época donde el plástico era el máximo invento y muchas crecimos creyendo que eran la única solución. Hoy tenemos más conciencia y estamos abriendo los ojos a nuevas posibilidades y en todas las industrias, que nos invitan a  llevar una vida más sustentable en todos los sentidos”, asegura Carmen Nalda.

Enfocada en continuar consolidándose en el mercado local, ya están preparando junto a una nueva socia que se sumó a fines de 2022, nuevas líneas para abarcar más ocasiones de uso y dejar las toallitas y tampones en el pasado. Además abriéndose a inversionistas para poder salir al extranjero y  continuar mejorando los precios.

“Queremos ser referentes cuando se hable de menstruación y ayudar a las antiguas y nuevas generaciones a cambiar las reglas”, asegura Carmen. Además, buscan ser más inclusivas, con precios hasta un 50% menos que cuando partieron, ya que “la menstruación es algo transversal para todas las personas que tienen un útero”, concluye.

UNA TECNOLOGÍA QUE INVITA A ATREVERSE

Para muchas no es fácil dejar los métodos tradicionales que las hacen sentir seguras y dar el paso a usar otras soluciones en los días de menstruación, “pero quienes se han atrevido, se han sorprendido porque de verdad no te manchas, es inoloro, es cómodo. Hay quienes incluso se les olvida que están menstruando”, indica Carmen Nalda.

El motivo  de ese resultado es un modelo de 4 CAPAS. La primera, que está en contacto con la piel, es de microfibra y algodón de rápido secado, y para evitar humedad y prevenir infecciones, además integra filamentos de plata cuyas propiedades antibacteriales son un refuerzo más a la salud genital. La segunda es la de retención, y se preocupa de almacenar todo el flujo. La tercera es antiderrames, por lo que previene todo tipo de “accidentes” y finalmente la de revestimiento del calzón, que permite mantener un diseño bonito y que no parezcan pañales.  Para su confección, tuvieron reuniones con talleres textiles en varias partes del mundo. Partieron localmente en Chile, luego Perú, India y finalmente China pues la tecnología que buscaban y el diseño que querían se cumplió.

En su web www.unna.cl tienen a la venta  5 modelos: Bikini, Calzón Alto, Boyshort, Colaless y Pantaleta, para flujo alto, medio y bajo, con una garantía al 100% sin preguntas. “Es decir, si no los amas, te devolvemos la totalidad de la compra, sin cuestionamientos”,  concluye Carmen Nalda.

Más información www.unna.cl y @unna.cl

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