Turismo

Cómo viajarán los chilenos en 2026: más planificación, viajes largos y foco en experiencias

Un informe revela que los viajeros están cambiando su forma de planificar: menos impulsividad, mayor anticipación y una clara búsqueda por maximizar cada viaje.


El turismo está evolucionando y los chilenos también. De cara a 2026, la forma de viajar deja atrás la improvisación para dar paso a decisiones más estratégicas, donde el tiempo, el presupuesto y la experiencia se optimizan al máximo.

Viajar menos, pero mejor. Esa es la principal conclusión del informe Travel Insights: Cómo viajarán los chilenos en 2026, que revela un cambio profundo en el comportamiento de los viajeros: hoy son más estratégicos que impulsivos y priorizan el valor total de la experiencia por sobre el precio aislado.

Uno de los cambios más evidentes es la planificación. Actualmente, un 40% de los viajeros reserva con al menos tres meses de anticipación, alcanzando un promedio de 61 días. Esta tendencia se acentúa en productos como cruceros y circuitos organizados, donde cerca de dos de cada tres reservas se realizan con mayor anticipación, buscando reducir la incertidumbre y optimizar la experiencia.

En línea con esto, los viajes también están cambiando en duración y frecuencia. La estadía promedio sube de 6 a 7 días, mientras aumentan los viajes de entre 8 y 14 días. Al mismo tiempo, disminuyen las escapadas cortas, reflejando una tendencia clara: concentrar el presupuesto en menos viajes, pero más completos y planificados.

Otro fenómeno que gana fuerza es el formato multidestino. Actualmente, uno de cada cinco vuelos vendidos corresponde a este tipo de itinerarios, especialmente en Europa, donde combinaciones como Madrid, París, Londres o Roma se vuelven cada vez más habituales. La lógica es clara: aprovechar al máximo el viaje y conocer más de un destino en una misma experiencia.

En paralelo, se consolidan nuevas formas de viajar. Los cruceros —incluidos los fluviales— y los circuitos organizados continúan en alza, impulsados por la búsqueda de comodidad, seguridad y menor carga de planificación, especialmente entre viajeros mayores de 40 años.

El informe también identifica qué perfiles estarán más dispuestos a aumentar su gasto en viajes. Por un lado, los viajeros más jóvenes priorizan experiencias, gastronomía y actividades memorables. Por otro, los segmentos mayores apuntan a opciones más premium, como hoteles boutique o cruceros de mayor estándar. A esto se suma un grupo en crecimiento que busca viajes enfocados en bienestar, naturaleza y experiencias transformacionales, donde el valor emocional pesa más que el precio.

En cuanto a destinos, el Caribe y Brasil se mantienen como los favoritos. Punta Cana, Cancún y Río de Janeiro lideran las compras, impulsados por factores como el formato todo incluido, la claridad del presupuesto y la planificación anticipada. Sin embargo, también se observa una diferencia relevante entre lo que se busca y lo que finalmente se compra: destinos como Japón o Puerto Rico generan alto interés, pero requieren mayor presupuesto y planificación, lo que reduce su conversión.

Al mismo tiempo, emergen nuevos destinos que comienzan a ganar terreno en las preferencias de los chilenos. Lugares como Estambul, Dubái o Johannesburgo aparecen como alternativas atractivas, impulsadas por la búsqueda de experiencias únicas y diferenciadoras.

Las redes sociales también juegan un rol cada vez más relevante. Plataformas como Instagram, TikTok y YouTube influyen en el descubrimiento de destinos y en la inspiración inicial del viaje. Sin embargo, el informe es claro en marcar una diferencia: mientras los influencers activan el deseo de viajar, la decisión final sigue dependiendo de factores como el presupuesto y la confianza en la marca.

A nivel local, Chile mantiene su rol como complemento del viaje internacional. La mayoría de los viajes dentro del país corresponden a escapadas cortas de hasta tres días, con menor anticipación en la reserva y concentradas principalmente en temporada alta.

En este escenario, el viajero chileno de 2026 se perfila como un consumidor más informado, exigente y estratégico. Ya no se trata solo de viajar, sino de asegurarse de que cada experiencia realmente valga la pena.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *