Belleza

Alerta por crecientes riesgos asociados al uso de inyectables irregulares en tratamientos estéticos

El crecimiento acelerado de la industria estética en el país ha traído consigo un fenómeno preocupante: el uso de inyectables falsificados, sin registro sanitario o adquiridos por vías informales, que hoy representa un riesgo creciente para la seguridad de los pacientes. De acuerdo con un estudio del SERNAC realizado en 2025, 4 de cada 10 centros estéticos evaluados no cuentan con autorización sanitaria, una situación que amplifica la exposición a complicaciones y malos resultados en procedimientos mínimamente invasivos.

Producto de este escenario, cada vez se vuelven más comunes las consultas motivadas por efectos adversos posteriores a tratamientos aplicados fuera de estándares clínicos adecuados. Entre los problemas más frecuentes se cuentan infecciones, aparición de nódulos, reacciones inflamatorias severas y resultados impredecibles, especialmente cuando los productos utilizados no cumplen con requerimientos básicos de esterilidad, trazabilidad o certificación.

La dermatóloga estética Dra. María Agustina Fernández detalla que, “el principal riesgo es que no todos los ácidos hialurónicos ni todos los bioestimuladores como el PLLA del mercado son iguales. Solo algunos cuentan con aprobación y evidencia científica sólida. Cuando un producto no tiene registro o es falsificado, no podemos verificar que sea estéril, seguro ni apto para uso inyectable, lo que aumenta el riesgo de infecciones, nódulos, reacciones inflamatorias severas y, principalmente, resultados impredecibles”.

La especialista también recomienda a los pacientes fijarse en señales que pueden advertir posibles riesgos: precios inusualmente bajos, ausencia de envases o identificación comercial del producto, falta de autorización sanitaria del establecimiento, infraestructura deficiente, ausencia de consentimiento informado y evaluaciones previas superficiales o inexistentes.

Asimismo, la doctora recalca la importancia de exigir productos certificados como parte fundamental de la seguridad en procedimientos estéticos, “existen inyectables que cuentan con todas las certificaciones sanitarias, trazabilidad y evidencia científica, como los desarrollados por Galderma: por ejemplo, los ácidos hialurónicos Restylane® y el bioestimulador Sculptra®. Estos productos están respaldados por el ISP y fabricados bajo estrictos estándares, lo que permite ofrecer resultados seguros cuando son aplicados por profesionales capacitados.”

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