Bienestar

La boca requiere más que una sonrisa perfecta

La salud dental sigue siendo percibida como algo estético, lo que ha fomentado ideas erradas y mitos en torno a su mantención e higiene, contribuyendo a la aparición de enfermedades como las caries o la conjuntivitis. Acá revisamos algunos de ellos.


La Organización Mundial de la Salud considera la salud bucodental como uno de sus objetivos prioritarios, potenciando la higiene, el cuidado y la prevención de los problemas que más afectan a la población mundial como las caries, la enfermedad periodontal o la fluorosis, entre otras. Sin embargo, muchos mitos se tejen alrededor de ésta, afectando no solamente la salud de boca y dientes, sino que también el bienestar general de los pacientes.

“Las personas siguen asociando la salud bucal con un tema estético más que sanitario. Esto conlleva a que se mantengan malos hábitos, potenciando la aparición de problemas que, si no se tratan de forma oportuna, pueden traer complicaciones a quienes los padecen”, comenta Paula Molina, química farmacéutica de Farmacias Ahumada.

¿Pero cuáles son algunas de estas malas prácticas e ideas erróneas que juegan en contra de la salud bucodental? Molina comenta algunas:

Si no sientes dolor, tu boca está sana: Es importante saber que las caries, en sus etapas iniciales, afectan al esmalte del diente sin provocar ningún tipo de molestia. Cuando éstas aparecen, es porque la carie ya está en una etapa avanzada, pudiendo generar hasta la pérdida de la pieza. “Como los especialistas siempre recalcan, es importante un control anual ya que es la única herramienta que tenemos para poder tratar este problema y minimizar sus efectos”, comenta.

No hay problema si existen caries en los dientes de leche: “Esto claramente es un mito ya que éstas pueden afectar al desarrollo y posición de los dientes definitivos, ya que actúan como guía para estos últimos y realice importantes funciones como la masticación y la fonación”, indica la facultativa. Asimismo, estudios han demostrado que los niños que sufren caries corren más riesgo de tenerlas también en los dientes permanentes, ya que las bacterias que las provocan pueden traspasarse a ellos.

El chicle sustituye al cepillado: Si bien el chicle favorece la producción de saliva, importante para mantener el equilibrio y la salud de nuestra boca, no actúa sobre los restos de comida que quedan en nuestra boca luego de ingerir alimentos. Molina recalca que “finalmente, los restos son aprovechados por las bacterias, aumentando la placa bacteriana en ellos e incrementan el riesgo de caries y enfermedad periodontal. Esta placa sólo puede eliminarse con una higiene completa, que incluya un buen cepillado, limpieza interproximal –entre dientes- y el uso de enjuagues bucales”.

Todas las pastas de dientes son iguales: Falso. La necesidad de los pacientes ha hecho que la industria avance y hoy encontramos pastas de dientes para distintos tipos de problemas. Si bien las anticaries son las más comunes y recomendadas (con concentraciones de flúor de más de mil partículas por millón), también existen aquellas para la sensibilidad dental, blanqueantes (que apoyan los tratamientos de blanqueamiento ejecutados por un especialista) y otras para enfermedades periodontales, que contienen antisépticos y tienen propiedades antiinflamatorias. “También existen antisarro, para pacientes con ortodoncia y para niños, que contienen menos cantidad de flúor evitando el riesgo de fluorosis dental, que condiciona el buen funcionamiento de las células que forman el esmalte, entre otras”, señala la farmacéutica.

Molina también orienta sobre los cepillos de dientes y enjuagues bucales, ya que existe una amplia variedad de acuerdo a las necesidades de los pacientes. “Hay cepillos blandos, otros de fibras duras –no recomendados en ciertos casos por el riesgo de generar lesiones en las encías-, interproximales, postquirúrgicos o de ortodoncia, por ejemplo. Además, existen los enjuagues, colutorios y elixires. Su diferencia está en si poseen o no alcohol y su porcentaje, siendo algunos de éstos utilizados para enfermedades como la gingivitis o la halitosis (mal aliento)”, subraya.

La OMS ha entregado cifras alarmantes sobre la salud dental, señalando que entre el 60% y 90% de los escolares y casi el 100% de los adultos tienen caries, mientras que alrededor del 30% de las personas entre 65 y los 74 años no tiene sus dientes naturales. En este sentido, la farmacéutica apunta a la labor informativa necesaria para la población. “Desde nuestro rol como asesores de salud al alcance de cualquier persona, es fundamental potenciar estos conocimientos y fomentar los buenos hábitos de higiene, sobre todo, desde la temprana edad”, finalizó.

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